El pasado viernes 28 de noviembre se voto en el Honorable Concejo Deliberante de José C. Paz el presupuesto de Gastos y Recursos 2009. Este presupuesto, cargado de errores, omisiones y abusos, fue votado positivamente por la bancada oficialista del cuerpo, lo que no es novedad. Pero lo preocupante es que se haya eludido el debate respecto a este presupuesto, y que se vote a las corridas para no tener que dar explicaciones, las cuales seguramente la bancada oficialista ni tiene ni le preocupa tener.
Luego de haber presenciado esta sesión uno toma conciencia de que en el Concejo Deliberante de José C. Paz no se delibera, sino que se vota a gusto y conveniencia del Departamento Ejecutivo. Debido a esta actitud, este cuerpo más que “deliberante” debería llamarse “Concejo Votante”, porque vota sin hacer preguntas ni plantear objeciones respecto de lo que se esta votando. Puedo comprender perfectamente que la bancada oficialista acompañe el “proyecto del intendente”, es lógico, pero lo mínimo que uno espera en estos casos, es que al menos se posean argumentos suficientes para acompañar ese “proyecto”.
Según el diccionario de la Real Academia Española la palabra deliberar proviene del latín deliberäre: “considerar atenta y detenidamente el pro y el contra de los motivos de una decisión, antes de adoptarla, y la razón o sinrazón de los votos antes de emitirlos.” Es decir, el Concejo Deliberante, como cuerpo colegiado correspondiente al poder legislativo dentro del ámbito municipal, es el órgano en donde las diferentes fuerzas políticas que lo integran deben debatir y consensuar los temas que influirán en el destino del municipio. Y cuando se vota, a favor o en contra, deben existir argumentos para hacerlo. A nosotros siempre nos exigen argumentos de por que votamos en contra, pero nunca se escuchan los del oficialismo.
Cuando el Concejal Filippa (Coalición Cívica) realizo un primer esbozo de las objeciones al proyecto en cuestión al fundamentar su voto negativo, menciono la desproporcionada relación de personal en planta permanente y en planta temporaria; la delegación de facultades en el ejecutivo que implicaba el presupuesto 2009, en donde el intendente podrá modificar el presupuesto a gusto y antojo; la disminución en el presupuesto de la partida destinada a seguridad; la sobreestimación en el cálculo de los recursos a percibir el año próximo; así como la falta de los correspondientes cálculos econométricos que fundamenten dichos incrementos, y sin los cuales éstos se vuelven totalmente inconsistentes, así como la falta de las planillas en donde se especifiquen las metas físicas concretas (cuanto metros de asfalto, cuantas luminarias nuevas, cuanto metros de arena se consumirán, cuanto cemento, piedra, etc.). Frente a estos datos concretos recibió como única respuesta por parte de los ediles oficialistas que “Carrió manda a sus diputados a votar todo en contra” o “si votan en contra el presupuesto que después no vengan a pedir asfaltos para los vecinos”. Increíble. Pero del presupuesto en tratamiento nada, ni una sola palabra, ni una sola explicación a las objeciones realizadas por la oposición.
Otra de las recriminaciones que se escucharon desde el oficialismo fue la afirmación de ¿Por qué no hicieron un despacho en minoría? ¿Por qué? Por la sencilla razón que la oposición no participa ni de la Comisión de Hacienda ni de la de Legales, que fuimos excluidos de participar en esas comisiones, pese a que expresamente fue solicitada la participación en las mismas a la Presidencia del Concejo a principios de año y a que se nos garantizo la integración a las mismas, palabra convenida que no se cumplió.
Lo cierto es que cuando el Concejal Filippa pidió el uso de la palabra para contestar las afirmaciones arriba señaladas, fue ignorado intencionalmente desde la presidencia del Cuerpo, que se apuro a votar el presupuesto y a dar por terminada la sesión. Incapaces de dar explicaciones, nadie quiso seguir escuchando para no exponerse así a confesar que se carecía de argumentos validos para defender lo que se estaba votando. Nadie quiso dar explicaciones respecto a por que el intendente incrementa su gasto en publicidad de 136.000 pesos en 2008 a 700.000 pesos para el 2009 ¿será porque es un año electoral? Tampoco nadie nos supo explicar porque la Secretaria de Salud posee cero pesos en presupuesto destinado a publicidad, cuando es el “abc” de la atención primaria de la salud la importancia de las campañas preventivas. Tampoco se explico porque se prevén gastar 225.000 pesos en viáticos, ni porque se prevén 13.511.000 pesos en combustibles (a razón de 37.000 pesos por día durante un año), ni porque se prevén 949.000 pesos en vestuario, y mucho menos porque se prevén 1.386.500 pesos en papelería.
La Ley Orgánica de las Municipalidad, Decreto-Ley 6.769/1958, establece en su artículo 29º que: “Corresponde al Concejo sancionar las ordenanzas impositivas y la determinación de los recursos y gastos de la municipalidad”, es decir, el verdadero responsable y quien tienen el poder de establecer y/o modificar el presupuesto municipal es el Concejo Deliberante, el proyecto lo eleva el Departamento Ejecutivo como propuesta, pero recae sobre el Concejo la responsabilidad de estudiarlo y de introducir las modificaciones que crea conveniente. A su vez, el artículo 31º de la Ley Orgánica de las Municipalidades establece que: “La formulación y aprobación del presupuesto deberá ajustarse a un estricto equilibrio fiscal, no autorizándose gastos sin la previa fijación de los recursos para su financiamiento.” Nos preguntamos, cuál es el “equilibrio fiscal” del presupuesto votado cuando el cálculo de los recursos contempla incrementos en la recaudación tributaria del orden del 40, 50, o 60 por ciento sin más fundamento que la tinta impresa en el papel, sin los correspondientes cálculos econométricos e ignorando completamente la crisis económica mundial que nos acecha. En otros municipios anunciar un incremento en la recaudación de una tasa del orden al 5 o 10 por ciento es todo un triunfo, fruto de la planificación y de alcanzar objetivos previamente programados. En José C Paz se anuncian incrementos del 45 por ciento como si nada, como si dicho incremento se concretase en la realidad con solo enunciarlo. El presupuesto 2009 no es serio, y no lo es porque esta más cerca del “ojímetro” que del calculo racional y realista de la situación económica del país y del distrito. Pese a ello, la bancada oficialista lo voto y aprobó sin cambiarle una sola coma y en tiempo record.
El presupuesto municipal es el marco jurídico-económico en base al cual se regirá durante un año el destino del municipio; es el mapa y el plan que guiará la conducción política y económica del distrito, por ello la importancia de que el presupuesto este ajustado a la realidad y a metas alcanzables. Un mapa inexacto no sirve, un presupuesto inexacto, tampoco.
El Concejo Deliberante no es un apéndice del Intendente, sino un Cuerpo independiente y soberano, cuya función es servir como contrapeso y ser un órgano contralor del Departamento Ejecutivo. Lo que los ediles debieran recordar, es que a ellos los puso en el Concejo el voto popular, y es al pueblo a quien le deben obediencia, no al intendente. Sin embargo, una vez más, los ediles estuvieron dispuestos a votar lo que se les envíe desde el ejecutivo sin hacer ninguna objeción.
Gabriel Casas







